Elizabeth Ortega Vélez
Nuestra recompensa se encuentra en el esfuerzo y no en el resultado. Un esfuerzo total es una victoria completa. -Mahatma Gandhi-
viernes, 22 de abril de 2016
martes, 19 de abril de 2016
El cerebro adicto
Por Elizabeth Ortega
Introducción
En la actualidad
las adicciones están presentes en dondequiera; en la televisión, en una
película, en la publicidad, en casa, en la calle, se pudiera decir que están más presentes que nunca, casi a
donde quiera que volteamos a ver; ya sea con sustancias, sin sustancias,
inclusive con las redes sociales e internet, y puede afectar a cualquier persona
de cualquier edad, clase social, educación y religión. Y más importante aún,
lo vemos en personas desde temprana edad, entre los 10 y los 13 años. En la
calle te encuentras a niños con drogas, tal vez tratando de olvidar
lo difícil que son sus vidas, la falta de atención de los padres, la falta de
estabilidad económica, las carencias y otras situaciones más, tal vez
buscando una forma de evadir su realidad. Es muy triste encontrarnos a estas
personas en esta situación, peor aun sabiendo el daño que les ocasiona, además que
muchas veces no saben lo que hacen y lo que dicen, con tal de conseguir
sustancias.
Es tiempo de tomar medidas necesarias para
poder evitar que nuestros niños lleguen ahí, que sea un trabajo en conjunto,
gobierno, padres de familia, educación, sociedad.
Las adicciones no solo daña a la persona que
es afectada directamente sino a las personas que tiene a su alrededor y el daño
no solo es mental sino físico y social.
Adicción
Según el Dr. Diego Redolar Ripoll (2008) desde
un punto de vista neurobiológico y psicológico, cuando hablamos de adicción a
las drogas nos estamos refiriendo necesariamente a un estado de uso compulsivo
de una droga, debido a que la persona carece de un control eficaz para adecuar
su conducta, no obstante, para una persona adicta, las drogas son valoradas por
encima de cualquier otra meta y por encima incluso de la comida y el sexo (p.23)
El consumo de sustancias de abuso produce cambios celulares y
moleculares en diferentes regiones de nuestro cerebro (Redolar Ripoll, 2008,
p.45) dañándolo así poco a poco.
Estas son algunas de las sustancias más comunes y sus efectos:
Nicotina: Sustancia que se extrae de las hojas del tabaco y que también la
producen sintéticamente; es una droga tóxica que crea adicción y que en
pequeñas dosis produce efectos como euforia, disminución del apetito, etc., y
que en dosis elevadas puede provocar graves intoxicaciones, cáncer, enfisema
pulmonar, entre otras.
Alcohol: Se puede definir como una sustancia psicoactiva con propiedades
causantes de dependencia y sus efectos pueden ser trastornos mentales,
alucinaciones, no piensan de forma racional, depresión, esto también depende de
la cantidad que se consuma.
Inhalables: Son sustancias volátiles que al ser inhaladas producen depresión del
sistema nervioso central, depresión de las funciones mentales, degeneración de
las neuronas, adicción y necrosis.
Cocaína: es un estimulante altamente adictivo, se obtiene de la hoja de la coca
y esta afecta directamente al cerebro, sus efectos pueden ser euforia, pérdida
de apetito, perdida de sueño, mentalmente alertas y el consumo en grandes
cantidades pueden llegar a ser violentos y erráticos.
Todas estas sustancias, entre otras, son
altamente riesgosas para la salud independientemente de la cantidad que se
consuma ya que poco a poco se vuelven adictivas y dan como resultado las
enfermedades crónicas.
El Dr. Rubén
Baler, científico de la salud de la Oficina de Políticas Científicas del NIDA,
puntualiza en una entrevista, que “la adicción es una enfermedad que progresa
por etapas” y explica que en la primera etapa las personas utilizan sustancias
para alcanzar la euforia que brindan, pero este consumo de drogas se convierte
muy pronto en enfermedad en quienes la usan de forma crónica y empiezan a
sentir dependencia. Algunos signos que sugieren adicción son: consumir drogas
frecuentemente, dificultad para dejarla, gastar en droga más de lo que se
tiene, incluso robar, y la necesidad de consumirla para sentirse funcional.
Cuando se abusa
de las drogas se alteran algunas zonas del cerebro como el tallo cerebral, la
corteza cerebral y el sistema límbico.
Al ingresar en el
cerebro las drogas obstaculizan su sistema de comunicación e interfieren en el
proceso normal de intercambio de información neuronal, una neurona libera el
neurotransmisor, que cruza un espacio interneuronal, conocido como sinapsis, y
se adhiere a un receptor (una proteína) en otra neurona.
La mayoría de las
drogas interfieren con la actividad de un neurotransmisor llamado dopamina, que
desempeña un papel fundamental en las sensaciones de placer. "El cerebro
está condicionado a repetir conductas que permiten la supervivencia y las
drogas actúan produciendo una activación mucho mayor de la que ocurre en las
situaciones naturales de recompensa", explica la doctora Medina Mora.
Ciertas
investigaciones muestran que la tolerancia a las drogas puede generar cambios
muy profundos en las neuronas y en los circuitos cerebrales, con efectos que
pueden ser graves. Por ejemplo, si el abuso de drogas altera la concentración
óptima de un neurotransmisor llamado glutamato, que participa tanto en el circuito
de la recompensa como en la capacidad de aprender, el cerebro intentará
compensar el cambio dañando en ocasiones la función cognitiva.
En palabras de Baler: "El cuerpo es uno, y lo que vemos como
dependencia psicológica es una manifestación de los cambios en el cerebro, que
intenta adaptarse y manejar niveles anormales de neurotransmisores". O
sea, que el consumo habitual de drogas deteriora el autocontrol y la capacidad
de tomar decisiones apropiadas. Según Baler estas adaptaciones del cerebro a las
sustancias llevan al ansia incontrolable de utilizarlas aunque el individuo
sepa que tienen consecuencias catastróficas.
Biología y ambiente
La propensión a las adicciones proviene de varios factores biológicos y
ambientales. Afirma Baler que "los factores genéticos más o menos explican
40 o 60% del riesgo total. El resto son factores ambientales, sociales,
culturales, dietéticos. Todo tipo de factores que no entran en el
biológico", también agrega que no existen personas sin riesgo genético
absoluto.
El que se manifieste el comportamiento adictivo dependerá tanto de lo
genético como del entorno. Así, incluso si un individuo tuviera genes que
propician el comportamiento adictivo, si en su entorno no se usan drogas o si
su comunidad de compañeros y amigos no las consume, será muy improbable que el
individuo desarrolle adicción simplemente porque hay una interacción positiva y
robusta entre la parte biológica y la parte ambiental.
Baler indica que algunas personas pueden definirse como más vulnerables,
ya que tienen un riesgo mayor de desarrollar una conducta de abuso de
sustancias; son las personas propensas a conductas de riesgo o a la búsqueda de
novedades.
Según el Nacional Institude on Drug Abuse, los
principales factores de riesgo pueden ser: conducta agresiva
temprana, habilidades sociales deficientes, ausencia de supervisión paterna,
compañeros/amigos que abusan de sustancias, disponibilidad de la droga,
pobreza…
Y los principales factores de protección son:
el autocontrol, las relaciones positivas, la supervisión y el apoyo
paterno, la información, las políticas contra el uso de drogas, la cohesión
comunitaria.
Dependencia física
La dependencia
física a alguna sustancia se puede manifestar con dolor físico y con un deseo
intenso de seguir consumiéndola, se convierte en una necesidad.
Según María Elena
Medina Mora hay sustancias que por sí mismas son muy adictivas; por ejemplo, la
heroína. Desde que se usa por primera vez provoca una modificación estructural
del cerebro. Algunas otras sustancias adictivas son el alcohol, el tabaco,
anfetaminas, la heroína, la marihuana, estas producen dependencia muy rápido en
las personas que son propensas y para que se desarrolle una adicción importa
igual lo adictiva que sea la droga, su disponibilidad y lo aceptable que la considere
la sociedad.
Entre los humanos
hay tres veces más adictos a la nicotina que a la cocaína y esto tiene que ver
con que la nicotina es más fácil de adquirir y su consumo es más aceptado por
la sociedad, la Organización Mundial de la Salud (OMS) exhorta a los países a
que prohíban todas las formas de publicidad, promoción y patrocinio del tabaco
para ayudar a reducir el número de consumidores de tabaco. El consumo de tabaco
mata a casi 6 millones de personas cada año. En el caso del alcohol, otra droga
de fácil acceso y con amplia aceptación social, entre el 10 y el 15% de las
personas que beben desarrollan la dependencia.
La adolescencia, factor de riesgo
La adolescencia
es una etapa difícil de la vida donde las personas experimentan los cambios físicos,
psicológicos, sociales y sexuales. Es complicado establecer una edad exacta en
la que se lleva a cabo este periodo, pero según la Organización Mundial de la
Salud oscila entre los 10 y los 19 años.
La doctora Medina Mora explica que "Toda
la parte del cerebro que es responsable del juicio, raciocinio y control de la
conducta se desarrolla hasta los veintitantos años", esto quiere decir que
como los adolescentes suelen tomar sus decisiones a partir de las emociones y
no del juicio y el raciocinio, es más probable que abusen de las sustancias. En
esta etapa de desarrollo el cerebro es más vulnerable por lo tanto al exponerse
a las drogas las consecuencias son mucho más dañinas y pueden ser irreversibles. Las investigaciones sugieren que en este caso
las consecuencias duran mucho más. "Al reunir a todas las personas que han
estado expuestas una o más veces al uso de sustancias, controlando todas las
demás variables, hemos encontrado que quienes desarrollan dependencia
generalmente comenzaron a usar drogas dos años antes que aquellos que no la
desarrollaron. Y aunque el punto de corte son los 17 años, para el caso de la
mariguana tenemos el riesgo incrementado hasta los 26 años". Esto
significa, según la especialista, que los adolescentes no deben ni beber, ni
fumar, ni usar otras drogas "y que tenemos que trabajar con todas las
políticas públicas que nos ayuden a protegerlos".
Adicción sin
sustancia
El fenómeno de
las adicciones es más amplio que la dependencia del alcohol o de otras drogas.
La capacidad adictiva del ser humano va más allá de las drogodependencias,
abarcando una amplia gama de conductas y de “objetos adictivos”,
En los últimos
años, el concepto de adicción, se ha ido extendiendo en el mundo. A pesar de
que esta visión amplia del fenómeno ha tenido y continúa teniendo sus
detractores, cada vez se cuestiona menos la necesidad de englobar en un término
(“adicción”), realidades tan diversas como el tabaquismo, el alcoholismo y
otras toxicomanías, la ludopatía, algunos tipos de trastornos alimentarios, las
compras o las conductas sexuales compulsivas, las relaciones sociales
alienantes o las distintas formas de dependencia de Internet y nuevas
tecnologías, entre otras.
Problemas
mentales y vulnerabilidad
Existen muchas
causas de las enfermedades mentales. Los genes y los antecedentes familiares
pueden jugar un papel. Sus experiencias de vida, tales como el estrés o un
historial de abuso, también pueden influir. Otros factores pueden aumentar el
riesgo, tales como el uso de drogas ilegales o sufrir una condición médica
seria como cáncer.
Los trastornos
mentales abarcan una serie de problemas que incluyen: trastornos de ansiedad
(incluyendo trastorno de pánico, trastorno obsesivo-compulsivo, trastorno de
estrés post-traumático y fobias), trastorno bipolar, depresión, trastornos del
estado de ánimo, trastornos de la personalidad y trastornos psicóticos, como la
esquizofrenia, estos serían otro grupo vulnerable. Dice Baler "sabemos que
existe un gran porcentaje de comorbilidad (es decir, de presencia de dos
trastornos simultáneos: la adicción y una enfermedad mental)",
aproximadamente el 60% de las personas con problemas de abuso de sustancias
tienen también una enfermedad psiquiátrica.
Miquel Casas, de la Universidad Autónoma de
Barcelona, y Pedro Ruiz, de la Universidad de Miami, han insistido en que hay
que desechar la idea de que la adicción a las drogas depende del entorno en el
que se muevan los adolescentes. "Está condicionada por los mecanismos
neurocerebrales de cada individuo".
Hay jóvenes que consumen droga como la
cannabis o cocaína, ¿por qúe algunos desarrollan algún tipo de trastorno y
otros no? La razón es que el abuso de alcohol y otras drogas dará lugar, en
sujetos con vulnerabilidad de los sistemas neurocerebrales, a una conducta
adictiva que se acompaña -en un porcentaje significativo de casos- de otras
alteraciones cerebrales y mentales (como depresión, psicosis, síntomas graves
de ansiedad, etc.), conocida clínicamente como patología dual. Por ejemplo,
entre el 60 y el 70 por ciento de los pacientes bipolares consumen drogas.
Consecuencias
conductuales, familiares y sociales
Estos trastornos
afectan varios circuitos cerebrales, "No solamente el circuito que calcula
la recompensa", dice Rubén Baler, "sino también los relacionados con
el aprendizaje, con la memoria, con el control de emociones, con la toma de
decisiones. Todos interactúan entre sí y muestran una disfunción en el adicto"; incluyendo al control racional de la
conducta. Se pudiera decir que es cuando la adicción se consolida.
Las adicciones no solo afectan al adicto, sino también a sus familiares,
pues, conforme avanza la adicción, surgen una serie de comportamientos como la
violencia, querer hacerse daño o a otra persona, inclusive a cometer delitos
contra su propia familia, por estas razones hacen sufrir a toda la familia
haciendo que se pierda la confianza en él.
La doctora Medina Mora señala que
"las drogas también son un problema social con muchas facetas porque tener
un adicto en la familia la modifica, afecta su calidad de vida y tiene un
impacto emocional, económico y social". La persona adicta poco a poco
aleja a las personas que están a su alrededor, pierde el interés en su trabajo,
en su persona, se vuelve irresponsable y como consecuencia es que las personas
se alejen.
El mejor enfoque
la prevención
Rubén Baler propone la prevención
universal: "Evitar todo lo que sabemos que es dañino y tratar de promover
y enaltecer lo que sabemos que es positivo".
Así mismo la Organización Mundial de la Salud insta a los gobiernos a
que las películas con escenas de consumo de tabaco sean objeto de una
clasificación, a fin de evitar que los niños y los adolescentes comiencen a fumar
cigarrillos y consumir otro tipo de tabaco.
La prevención debe comenzar desde casa, los padres que estén atentos de
sus hijos, saber con quién conviven fuera de casa, que programas ven en la
televisión o en internet, pasar tiempo con ellos de calidad, saber reconocerles
sus logros y muy importante motivarlos a hacer las cosas, que desarrollen la
confianza en sí mismo y también ganarse su confianza con hechos, apoyarlos y no
compararlos con otras personas, respetandoles sus gustos. Esta sería una manera
de prevención.
La doctora Medina Mora agrega que
"tenemos que trabajar para que se deje de vender alcohol a los
adolescentes", también hay que frenar la disponibilidad de inhalables y de
cigarros sueltos. Proteger a los adolescentes de las drogas es fundamental,
"pues toda la evidencia de salud pública nos habla de un riesgo
mayor" en la adolescencia. Ahora la política pública debe reunir esta
evidencia científica, compartirla con la población y convertirla en una
convicción social.
Conclusión
Las adicciones son muy comunes hoy en día y nadie esta exento de
padecerlas. Pueden afectar desde edades muy tempranas, sobre todo a las
personas que son más vulnerables, y no solo se trata de adicción a sustancias
si no que también pueden ser adicción a la comida, al juego, a los videojuegos,
al internet. Afectan al cerebro, también ocasionan trastornos mentales como
bipolaridad, esquizofrenia, depresión, entre otras. Las adicciones no solo
afectan al adicto sino a su familia, amigos, compañeros de trabajo. La mejor
manera de evitarlas es la prevención que esta puede venir desde casa, también
con el apoyo del gobierno siendo más estrictos con las leyes y de la sociedad
en general.
Reflexión
Elegí este tema porque creo que es uno de los problemas que está
afectando mucho a la población en estos tiempos y es una forma de ahondar más
en esta problemática para saber también como uno puede ayudar. Empecé a
escribir recordando como he visto en la calle a las personas con diferentes
tipos de adicciones.
Fuentes:
Ruiz Loyola Benjamín, ¿Cómo ves? Las
drogas, Col. ¿Cómo ves?, No. 3, UNAM, México, 2002
Verónica Guerrero, periodista y divulgadora de la ciencia, colabora en ¿Cómo
ves? y otras áreas de la Dirección General de Divulgación de la Ciencia, y
como corresponsal ocasional para la revista Nature Biotechnology.
Libro “CEREBRO Y ADICCION” de Diego Redolar Ripoll. Dr. Diego Redolar
Ripoll, estudios de Psicología y Ciencias de la Educación. Universitat Oberta
de Catalunya.
El profesor Diego Redolar Ripoll, doctor en Psicología por la Universidad Autónoma de Barcelona (2003) realizando el programa de doctorado de Neurociències del Departamento de Biología Celular, de Fisiología y de Inmunología. Por la misma universidad, el autor es también Máster en Neurociencias (1999) y Máster en Estadística en ciencias de la salud (2005). Actualmente es profesor de los Estudios de Psicología y Ciencias de la Educación de la UOC, donde coordina asignaturas del área de Psicobiologia, y codirige el Programa de Investigación de Neurociencia Cognitiva y Tecnologías de la Información.
El profesor Diego Redolar Ripoll, doctor en Psicología por la Universidad Autónoma de Barcelona (2003) realizando el programa de doctorado de Neurociències del Departamento de Biología Celular, de Fisiología y de Inmunología. Por la misma universidad, el autor es también Máster en Neurociencias (1999) y Máster en Estadística en ciencias de la salud (2005). Actualmente es profesor de los Estudios de Psicología y Ciencias de la Educación de la UOC, donde coordina asignaturas del área de Psicobiologia, y codirige el Programa de Investigación de Neurociencia Cognitiva y Tecnologías de la Información.
Fuente de imagen
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domingo, 10 de abril de 2016
Mapa conceptual-Aprendizaje autónomo
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lunes, 21 de marzo de 2016
¿Qué es ser un estudiante en línea?
¿Qué es ser un
estudiante en línea?
En la modalidad de estudios en línea se emplea el uso de las Tecnologías
de la Informática y la Comunicación para la extensión del conocimiento humano en
un Ambiente Virtual de Aprendizaje en el cual engloba una visión conjunta de cómo
se enseña, pero sobre todo de cómo se aprende.
Rol del estudiante
El estudiante en línea cuenta con las siguientes
cualidades:
- De ser pasivo a ser proactivo: el estudiante en línea adquiere la responsabilidad de ser autónomo en su aprendizaje y no depender demasiado del profesor.
- De la exigencia a la participación: la participación constante es una cualidad que debe tener el estudiante en línea para un desarrollo significativo de la autocrítica en la dinámica grupal.
- De la estática entre tiempo y espacio a la dinámica autogestiva: la ventaja de esta modalidad es poder disponer de nuestro tiempo para las diferentes actividades que realizamos en nuestro día a día, siempre y cuando cumplamos con los solicitado en tiempo y forma.
- Del seguimiento académico: aquí la facilidad que se nos brinda es poder compartir nuestras dudas tanto con el docente como con nuestros compañeros interactuando en los foros.
- De la interacción grupal y con el docente: el estudiante en línea participa de manera indirecta por medio de los diferentes recursos multimedia, interactivos, etc., dependiendo de la disponibilidad de tiempo y a su propio ritmo.
- De los aportes de la internet y la riqueza del conocimiento: la internet puede ser una herramienta muy importante para el estudiante en línea ya que puede ampliar significativamente sus conocimientos y curiosidades respecto a todo, siempre y cuando teniendo un buen criterio acerca de la información y de las fuentes confiables.
Cabe destacar que es importante el trabajar en equipo, apoyarnos,
motivarnos, expresarnos de una manera positiva con el fin de crear un ambiente
cordial y de respeto mutuo.
Los retos que representa para el estudiante en línea es adaptarse a
este tipo de modalidad ya que tienes que descubrir diferentes formas de adoptar
las tecnologías informáticas y poder así obtener más conocimientos, así como
adaptarse a la forma cambiante del ambiente de aprendizaje.
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